Oculus, Estación de metro del World Trade Center diseño de Calatrava, New York, EEUU

The Oculus, la nueva estación y centro comercial del World Trade Center.

Es un complejo diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava en el World Trade Center de Nueva York. Está formado por:

  • The Oculus, una enorme estructura blanca que recuerda a un pájaro o a un esqueleto. Está en el exterior, junto a los monumentos del World Trade Center.
  • El World Trade Center Transportation Hub, una megaestación subterránea donde confluyen varias líneas de metro y el PATH, el tren de Nueva Jersey.
  • El Westfield World Trade Center, un centro comercial subterráneo donde encontrarás decenas de tiendas de las mejores marcas.

OCULUS, UNA ESTRUCTURA Y MUCHAS INTERPRETACIONES

Es imposible pasar por alto el Oculus: enseguida verás esta estructura gigantesca, que marca desde el exterior el lugar donde se encuentran la estación y el centro comercial subterráneos.

¿Qué ves tú al mirarla? La intención del arquitecto, el español Santiago Calatrava, era imitar la forma de un pájaro alzando el vuelo desde la mano de un niño, una dimensión espiritual para una zona marcada por el trágico 11-S.

Pero el diseño final no convence a todo el mundo, y muchos lo comparan con un insecto, con el esqueleto de un dinosaurio, con un monstruo… Hay opiniones para todos los gustos.

LA ESTACIÓN DEL WORLD TRADE CENTER

Bajo Oculus se encuentra el World Trade Center Transportation Hub con hasta 11 lineas distintas de metro, cientos de miles de personas se desplazan a diario a Manhattan para ir a trabajar, y muchas de ellas lo hacen desde el estado vecino de Nueva Jersey a bordo del tren PATH,

La estación del World Trade Center se perdió en los ataques del 11-S, y, desde entonces, se utilizaba una estructura temporal, así que el propósito detrás de el Oculus era crear una estación moderna y práctica.

El resultado es un intercambiador que junta el PATH con el metro de Nueva York y te permite desplazarte por todo Manhattan.

Si visitas The Oculus en hora punta, verás las multitudes de trabajadores de un lado para otro. Además, los túneles subterráneos te serán útiles para moverte por la zona sin salir al exterior.

Conectan (o conectarán, porque las obras siguen) con sitios como el National September 11 Memorial & Museum, los rascacielos, la terminal de ferry de Battery Park y el centro comercial Brookfield Place.

EL CENTRO COMERCIAL WESTFIELD WORLD TRADE CENTER

Aunque la parte más interesante de el Oculus para los locos de las compras, los amantes de la arquitectura o los curiosos es el Westfield, el nuevo centro comercial del World Trade Center.

Se encuentra justo debajo de la estructura de The Oculus, y sus ‘vértebras’ sirven de techo del enorme vestíbulo central, de modo que la primera sensación es un poco extraña… ¡Como si estuvieras en la barriga de una ballena gigante!

Además de sus dimensiones, el Westfield es de color blanquísimo, así que la imagen es de lo más futurista. Para algunos, incluso demasiado fría e impersonal, aunque es innegable que el vestíbulo es espectacular…

Si tu propósito es ir de compras, las tiendas son las habituales: encontrarás una Apple Store, Papyrus, Pandora, muchísimas tiendas de ropa y otras grandes marcas repartidas entre 2 pisos, además de un área dedicada a restaurantes y cafeterías.

LA POLÉMICA DEL OCULUS Y CALATRAVA

La nueva estación y centro comercial del World Trade Center se inauguraron en 2016, pero estaban previstas para muchos años antes.

Lo cierto es que el proyecto de Calatrava fue controvertido desde el principio, no solo por los continuos retrasos de las obras, sino también porque, al final, el presupuesto inicial casi se duplicó.

Lo que tenía que ser un símbolo de recuperación del World Trade Center se convirtió en un pozo de problemas y miles de millones de dólares malgastados, así que, para muchos neoyorquinos, la obra de Calatrava está lejos de ser motivo de orgullo.

Polémicas a un lado, ahora que por fin está abierto, seguro que el Oculus se convertirá en uno de los lugares emblemáticos de Nueva York.

Más allá de su utilidad, la estación del World Trade Center fue diseñada para convertirse en el símbolo del Nueva York que no se rinde, por ello evoca un ave despegando.

Su arquitecto, el español Santiago Calatrava, la llamó “oculus” pues según dice, la estructura asemeja un ojo con sus largas pestañas.

Es un diseño espiritual que contribuye con la reconstrucción de la Zona Cero junto al One World Trade Center, al Museo y al Memorial del 9/11.

Otra de las características de este edificio vanguardista, es que el techo puede abrirse o cerrarse mecánicamente para controlar la iluminación y la ventilación.

 

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